2018. Cocholgüe. Residencia de tecnologías aplicadas | TTU

Cochölgue

Viviana Arango, Colombia.

Tecnologías Aplicadas

ENCUENTROS ATEMPORALES

TECNOLOGÍAS APLICADAS CON
IDENTIDAD Y MEMORIA

Fotografías  >  Ana Santilli Lago.

Frecuentemente me pregunto qué y cómo se define o descarta la memoria colectiva, si es el espacio, sus formas, colores, sonidos y texturas, o si es una experiencia que conecta una emoción compartida en un fragmento temporal; me planteo constantemente la necesidad de valorar los saberes o prácticas tradicionales ancestrales y la importancia de afirmar su existen- cia como parte esencial de la cultura local en un territorio, en este sentido, identifico el concepto de apropiación de la tecnología como el reconoci- miento del saber y la técnica que se aplica en lo cotidiano más allá de la interfaz que involucra. Este proyecto se basó en la apropiación de meto- dologías participativas, para la generación de espacios de co-creación que abarcaron la exploración de la identidad y la memoria desde varias líneas: La cultura material, el relato y la imagen.

En esta búsqueda, la oportunidad de conectar con la comunidad de Cocholgüe significó particularmente la expansión de un vínculo con el territorio costero del pacífico, explorado anteriormente en la selvática geografía colombiana; un proceso de inmersión que constantemente compara la experiencia vivida en otras latitudes y proyecta nuevas perspectivas de un mismo lenguaje, nutriendo el sampleo latinoamericano que inspira la residencia.

Años después del terremoto la comunidad de Cocholgüe habita entre dos territorios, ha dejado en el transitar un aire de nostalgia que no logra ser reconstruido totalmente y guarda entre sus antiguas casas un espíritu de realismo mágico “macondiano” que incita a la contemplación; mantiene en su esencia el inexplicable encanto del mar pacífico, temido y amado a la vez. Si bien con el tiempo, algunos se han alejado de la caleta y han dejado los colores, sonidos y la compañía omnipresente del océano, éste ha definido su historia, y es sobre esa estría que aún se conservan tradiciones, historias, artes y ofcios.

Bajo la excusa de conocernos y reconocer el valor de lo local, se formaron espacios de encuentro, dialogo e intercambio de saberes y tecnologías, que en el curso de la experiencia y como efecto de la participación de diferentes actores locales de nieron los resultados y procesos. La metodología planteada para esta experiencia se basa en acciones participativas y de co-creación, en las que la comunidad es el actor central y define el transcurrir y los alcances de cada hito, tiene fundamento en procesos de diseño colaborativo y desarrollo de la capacidad creativa en las que se busca principalmente cambiar el rol de los actores para potenciar resultados colectivos o comunitarios.

La propuesta de trabajo incluyó tres acciones importantes guiadas siempre por el relato: La exploración de memorias fotográficas y audiovisuales, el desarrollo de talleres para la apropiación de tecnologías y la generación de un encuentro comunitario. Cada conversación da cuenta de la enorme tradición oral de un lugar que esconde antiguos relatores y poetas. En cada intento de coincidir con la esencia que unifica el sentir cocholgüano, vuelve a ser evidente una íntima relación con el mar, de allí la motivación para hacer en la residencia un taller en el que se compartan saberes en relación a tecnologías tradicionales locales.

Doña Yoya, quien ha dedicado la mayor parte de su vida a tejer redes de pesca fue el motor de una experiencia de aprendizaje colectivo, en la que se tejen lazos increíbles tanto personales como en relación a las dinámicas que comprende la comunidad. La intensión de resignificar lo cotidiano y compartir el conocimiento con otros (otros seres, otras generaciones, otros que tal vez hacen lo mismo) genera acciones re exivas y de expresión que se convierten en la base de nuevas intervenciones; fue en los talleres de tejido de redes y construcción de cargadores solares de bajo costo donde surgieron propuestas para la intervención nal que convocó a la realización de una pintura colectiva y en la que se proyectaron fotografías antiguas y fragmentos grabados de canciones o mitos en la voz de antiguos pescadores de la caleta.

Relato de Doña Yoya, tejedora de redes de pesca.

Al llegar al final de lo que parece ser apenas el inicio de una experiencia comunitaria transformadora, encuentro que este tipo de espacios, pueden parecer efímeros, pero en el fondo permiten activar pequeños clics hacia el autoreconocimiento y la gestión autónoma de seres o colectividades frente a la identidad, el arte y la tecnología. De la búsqueda han surgido nuevos interrogantes, aprendizajes, el valor de diversos matices que re eja el sampleo latinoamericano y un montón de proyecciones que quisiera explorar conectada a esos seres que me dejan el corazón lleno de gratitud y la mente llena de inspiración.

Jornada de actividades comunitarias en Cocholgüe
Caleta grande de Cochoñgüe. 27 de Octubre

“Cuando se cambian los colores, la arena en los pies, el choque de las olas y la compañía omnipresente del mar… Todo cambia, los sentidos y sentires”

“Vámonos, vámonos para Cocholgüe allá gozaré, gozaremos hasta el vaivén ando Cocholgüe arriba, allá va Cocholgüe abajo andan los pescadores, ay ay ay en su trabajo. Y en tu trabajo ahí sí, ay ay ay Cocholgüanito con tu chata a la vela, ay ay ay un amorcito…”

Extractos de relatos en terreno durante la residencia

Viviana Arango Duque. Chinchiná- Colombia. Diseñadora y Gestora con enfoque social, ha trabajado en organizaciones y proyectos comunitarios principalmente en temas de identidad, cultura, patrimonio y desarrollo local en territorios rurales. Co-fundadora del colectivo Totuma y miembro de Diversa en Colombia. Actualmente maestrante en Gestión Cultural de la U.Chile donde investiga sobre Desarrollo cultural comunitario en Latinoamérica.