Manifiesto por una exopolítica de la periferia. Instituciones especulativas para combatir el colonialismo interplanetario. Conrado Romo García y Sichprophet | TTU

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Manifiesto por una exopolítica de la periferia.

Instituciones especulativas para combatir el colonialismo interplanetario

Lo alien es una categoría política, que siempre que es enunciada, en realidad se está conjurando a una otredad misteriosa y peligrosa. Lo alien nunca ha sido un concepto perteneciente a la biología para designar a entidades cuyo nacimiento haya acontecido fuera de la biosfera terrestre, es por el contrario, una autoafirmación de pertenencia civilizatoria frente a la amenaza de las otras tecnologías, sensibilidades y afectos. Desde el marco legal anglosajón, lo alien, del latín alienus , hará referencia a lo extranjero, a los non-citizens , a esos imposibilitados por ley a participar en la vida de la polis. No es de sorprender que otra palabra derivada de alienus , sea alienación, cuando Marx establece que el capitalismo genera trabajadores alienados 1, es decir, separados violentamente del valor que producen, lo que Marx propone es que el capitalismo es un proceso permanente de extranjerización del proletariado sobre la posesión de su tierra, de sus bienes, de su fuerza de trabajo, de su plusvalía, el capitalismo es la reina madre que ha parido a los millones de aliens que hoy habitan la tierra.

De ahí que los esfuerzos millonarios por encontrar vida en otros planetas resulten una inversión mal dirigida, posiblemente si el proyecto Search for Extra Terrestrial Intelligence (SETI) 2, dirigiera sus antenas hacia el Sur Global en lugar de hacia la Galaxia Andrómeda, tal vez, solo tal vez, habrían hallado ya vida inteligente. No es tampoco extraño darnos cuenta de que con el objetivo de potencializar su alcance, la localización de estos instrumentos para stalkear las estrellas siempre deberán estar anidados en el Espacio Exterior, por ejemplo, el telescopio espacial Hubble que se encuentra en la órbita de la Tierra a 593 kilómetros sobre el nivel del mar, o el propio radiotelescopio que utiliza el SETI, que se encuentra en Puerto Rico, a 1,325 kilómetros de Miami.

La categoría de Espacio Exterior resulte complementaria de la categoría de alien, y es que para que lo alienígena sea realmente contingente, requiere un territorio, una tierra fundacional, una delimitación soberana en la que se materialice esa otredad, no puede haber civilización alienígena sin arquitectura, sin ciudades, sin manifestaciones culturales situadas que permitan distinguir entre lo local y lo alien. Tal vez ahí radica su diferencia en el nivel de peligrosidad en comparación con un ser nómada, ya que si bien dicha entidad es también un otro, su desterritorialidad lo vuelve una amenaza menor a los ojos de la mirada hegemónica, lo vuelve más primitivo, y por supuesto expresa claramente su nulo deseo o su nula capacidad de conquista territorial. Es sencillamente, una molestia. 

El alien por el contrario no es una amenaza menor, ya que incluso se le reconocen sus potencias, mismas que pueden dar pie a una invasión a gran escala contra la civilización terrestre. Es por esta razón que lo alien debe estar acotado y vigilado, de ahí que la frontera como dispositivo biopolítico resulta un elemento consustancial de la propia existencia alienígena, sin frontera, no hay aliens, y por lo tanto el territorio y su población se encuentran en inminente peligro, ya que una muy conocida habilidad de los aliens es la de transfigurarse para aparentar ser humanos. Con este argumento es que los portales intercivilizatorios, o incluso, interdimensionales, como lo son la Ciudad de Tijuana en México, el puerto colonial de Ceuta en Marruecos, o las Islas del Egeo oriental en Grecia, son puntos estratégicos para la reproducción de la civilización humana.

Todo esto nos lleva a declarar el territorio alienígena por excelencia, América Latina, un territorio con la riqueza de toda una galaxia donde se hablan acualmente 420 lenguas 3, es decir 420 formas de ser y estar en el multiverso.

Para hablar de futurismos latinoamericanos es necesario hablar de nuestra condición alien, condición de exterioridad por no pertenecer al centro, a la metrópolis, por ser entidades periféricas con culturas que van de lo simpáticas a lo escalofriante, que a su vez pueden proveer a la humanidad de música, color y sabor (nada más), al tiempo de ser capaces del sacrificio humano y la antropofagia. Hoy más que nunca resulta fundamental reivindicar nuestra condición alien y (Con)(De)(Decon)struir políticamente desde ahí, dado que el espíritu imperialista ha decidido que la Tierra ya no es suficiente para el capitalismo, estamos hoy  frente al nacimiento de una nueva empresa colonial del liberalismo occidental para llevar su evangelio a otros planetas del Sistema Solar, y si alguna raza alienígena tiene experiencia en colonialismo, son los aliens latinoamericanos.

¿De dónde proviene la urgencia de manifestar nuestra alienicidad? El 27 de noviembre de 2016 el multimillonario Elon Musk presenta en la ciudad mexicana de Guadalajara 4 su siguiente gran proyecto, la nave interplanetaria BFS ( Big Fucking Ship ), manufacturada por su empresa Space X , su objetivo, llevar a los primeros colonos a Marte, y así iniciar su conquista. Lo que Musk impulsa es una revival de aquellas incursiones europeas hacia el continente de Abya Yala , en la que solo los más emprendedores tenían el valor y la astucia para aventurarse hacia el “nuevo mundo”, ya que quienes consiguieran sobrevivir a la travesía, su recompensa serían vastas tierras y riquezas inimaginables.

La nueva América es Marte, y los nuevos peregrinos (ya que esencialmente son anglosajones) son los grandes dueños del copyright, la génesis del capitalismo interplanetario está en las estructuras del capitalismo cognitivo. En un mundo con una cada vez más aguda crisis ambiental, azotado por una pandemia a escala global y una economía asfixiada por sus contradicciones inherentes, la balsa de salvación parecer ser una vuelta a los orígenes del propio capitalismo. La nueva carrera espacial es un ritual de resurrección que busca encontrar la semilla originaria de la que brotó el sistema de producción hegemónico actual. Lo que los cowboys espaciales buscan es una Nueva Acumulación Originaria (NAO), y que se distinguiría de la acumulación por desposesión propuesta por David Harvey, al no ser solo una reinterpretación a escala local de la acumulación originaria 5, por el contrario, los impulsores de la NAO buscan una refundación total mediante el contacto con un nuevo “nuevo mundo”.

Parecería que frente a este escenario que se mueve a fuerza de inversiones millonarias, una región como América Latina tendrá un papel de simple espectador. En realidad existe un llamado ético por nuestra historia, por nuestro presente, y sin duda por nuestro futuro, a levantarnos en hermanamiento con los aliens de todo el Sistema Solar, existan entidades vivas o no, ya que el virus del capital amenaza con esparcirse por los planetas circunvecinos, empezando por nuestro planeta hermano, Marte. Si hoy desde las voces de los pueblos originarios se impulsa la idea de la Tierra como sujeto de derecho, ya Bolivia firmó la “Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra” 6 en 2012 ¿será tiempo de pensar en lo otros planetas como sujetos de Derecho? No es casualidad el uso del lenguaje bélico en la nueva carrera espacial, empezando por la idea de “la Conquista de Marte”.

¿Es este un ejercicio de futurismo? por supuesto, pero de una actualidad fundamental, ya que sin importar que aventureros como Musk o Richard Branson dueño de Virgin Galactic, logren llegar al planeta rojo, hay un campo abierto de combate a nivel discursivo y simbólico, preguntarnos sobre la propiedad de una montaña en Marte o una piedra en la Luna, tiene implicaciones sobre nuestro entendimiento de la idea de propiedad en general, es decir, el diagrama que proyecte los sueños y aspiraciones de un nuevo régimen interplanetario, tendrá profundas consecuencias para toda la vida alienígena situada al sur del Río Bravo.

He aquí el llamado, ¡Aliens de todo el Sistema Solar, uníos!, reivindiquemos desde nuestra periferia una exopolítica crítica y emancipatoria, imaginémonos desde nuestras multiplicidades, desde nuestras tensiones y desde nuestros afectos, nuestro indiscutible derecho a proyectar un futuro construido sobre nuestra sed de justicia. El futuro no puede imitar a la modernidad, la historia no puede seguirse pensando como una línea recta, no como un camino de un punto A a un punto B, el futuro será un rizoma o no será, y no hay territorio más rizomático que América Latina. El futuro será decididamente Latino, lo que quiere decir que igualmente será asiático, árabe, africano, indio y mestizo.

La propuesta central será organizar la primera gran revuelta alienígena de la tierra, el primer paso será apostar por la constitución de un organismo multilateral latinoamericano desde los pueblos que impulse la reflexión de esa otra exopolítica, una «Zona Temporalmente Autónoma» 7 transnacional para especular sobre el futuro, un ejercicio de ciencia ficción viva que permita la creación de insumos teóricos y prácticos para el presente.

Especular se ha vuelto una palabra negativa, no es para menos, la especulación de actividades como la inmobiliaria o la financiera son poderosas armas para lograr violentos despojos, enriquecimiento por generación espontánea o transformaciones urbanas que benefician a pocos. Sin embargo la especulación entendida como un ejercicio de imaginación plebeya posee un alto potencial transformador. Si existen ficciones inmobiliarias, ficciones financieras, propongamos ficciones políticas y ficciones institucionales que ayuden a los alienígenas terrestres en su batalla contra la implementación de la NAO, para que en el momento en que el Imperialismo interplanetario esté listo para iniciar su conquista, desde el sur global tengamos las armas con las cuales enfrentarlo, nunca más, en toda la galaxia, un 1492.

1 Marx, K. (1985). Manuscritos Economía y Filosofía . Alianza Editorial. Madrid, España. 2 2

2 Para mayor información ver https://www.seti.org

3 UNICEF (2009) Recuperado de: https://www.unicef.es/prensa/unicef-presenta-el-atlas-sociolinguistico-de-pueblos-indigenas-en-ameri ca-latina

4 O’Kane, S. (2016) SpaceX unveils the Interplanetary Transport System, a spaceship and rocket to colonize Mars. The Verge. Recuperado de: https://www.theverge.com/2016/9/27/13078230/spacex-mars-interplanetary-rocket-spaceship-video

5 Harvey, D. (2004) El nuevo imperialismo . Akal. Madrid, España.

6 Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra. (2014). Universidad Nacional Autónoma de México. Recuperado de: https://www.revistadelauniversidad.mx/download/f88119f0-f4ac-4c64-b4d2-1c126704f20f

7 Bey, H. (2014) TAZ. Enclave Libros. Madrid, España. 

Conrado Romo García se ha desarrollado profesionalmente en diversos campos como la planeación metropolitana, la seguridad humana, la propaganda política y la innovación ciudadana. Ha sido residente de Medialab Prado y fue asesor de proyectos en el Encuentro de labs iberoamericanos. Actualmente trabaja en materia de análisis y visualización de datos. Su más reciente publicación es «El Estado desde la Máquina» capítulo del libro «Hacking Inside: Abrir instituciones desde adentro» del Gobierno de Aragón en España.

Benjamin Jiménez Sanchez, mejor conocido como Sickprophet, es un realizador multimedia que ha colaborado en distintos proyectos como animador y postproductor. Destaca su práctica como VJ en la que construye atmósferas psicodélicas para distintas bandas y productores musicales de la escena local en México. Experimenta con prácticas de circuit bending, con el desarrollo de videojuegos y los juegos de mesa.